martes, 4 de junio de 2019

En los problemas


El filisteo, a su vez, se acercaba poco a poco a David. Delante de él iba su ayudante. Cuando el filisteo miró a David, y vio que era joven, de piel sonrosada y bien parecido, no lo tomó en serio, sino que le dijo: —¿Acaso soy un perro, para que vengas a atacarme con palos? Y en seguida maldijo a David en nombre de su dios. Además le dijo: —¡Ven aquí, que voy a dar tu carne como alimento a las aves del cielo y a las fieras!  David le contestó: —Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo voy contra ti en nombre del Señor todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que tú has desafiado. Ahora el Señor te entregará en mis manos, y hoy mismo te mataré y te cortaré la cabeza, y los cadáveres del ejército filisteo se los daré a las aves del cielo y a las fieras. Así todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel; todos los aquí reunidos sabrán que el Señor no salva con espada ni con lanza. Esta batalla es del Señor, y él los entregará a ustedes en nuestras manos.  El filisteo se levantó y salió al encuentro de David, quien, a su vez, rápidamente se dispuso a hacer frente al filisteo: metió su mano en la bolsa, sacó una piedra y, arrojándola con la honda contra el filisteo, lo hirió en la frente. Con la piedra clavada en la frente, el filisteo cayó de cara al suelo. Así fue como David venció al filisteo. Con solo una honda y una piedra, David lo hirió de muerte. Y como no llevaba espada, corrió a ponerse al lado del filisteo y, apoderándose de su espada, la desenvainó y con ella lo remató. Después de esto, le cortó la cabeza. Cuando los filisteos vieron muerto a su mejor guerrero, salieron huyendo.
1 Samuel 17:41‭-‬51 DHHS94
https://bible.com/bible/1846/1sa.17.41-51.DHHS94
Reflexionando nuevamente en el primer libro de Samuel podemos encontrar una gran escritura que muestra el poder de dios cuántas veses nuestros problemas no páresen un gigante goliat y nosotros sentimos temor o angustia ante tales situaciones creemos como los israelitas que no hay manera de sobrepasarlos y nos inunda el temor pero hay que ser como David el en el momento de la prueba puso a dios por delante y venció al gigante de 3 metros y si ubiera sido de 40 o 100 metros también lo habría vecido porque el puso a dios por delante hermanos cuantas veses no sentimos que nuestros problemas nos superan pero sepan que si somos como David y ponemos a dios por delante todo problema se hará chico porque dios no conose el imposible.
Saludos y bendiciones

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